6 384 m

Soy un cholopara mis cholos.

Nos dijeron esa palabra para hacernos chicos. La lavamos en el río y nos la pusimos de vuelta.

De un lado soy mar.

El agua baja hasta el desierto y el desierto termina en espuma. Es la vertiente que mira al oeste: arena, sal y una luz que aplana todo.

0 m

Del otro soy Amazonas.

La misma agua, hacia el este, se vuelve río sin orilla. Verde encima de verde, ruido de bicho y una humedad que no te suelta.

180 m

El descenso, piso por piso

Maqueta de los tabs de plan-details — misma anatomía, otra piel.

Arriba no hay nada. Y eso es todo.

El apu no se sube: se saluda. A esta altura el aire alcanza para una sola frase y sobra silencio para el resto. Todo lo que viene después baja de acá.

Dignidad

La frente en alto. Nunca más pidiendo permiso.

Unidad

Una sola cordillera. Las fronteras las dibujó otro.

Fuerza

Quinientos años aguantando. Eso no se improvisa.

Amor

A la tierra, a los nuestros, y al que llega bien.

Los Andes no se visitan. Se saludan.

Empezá el descenso